Las acciones de YPF atraviesan un momento excepcional en los mercados: tocaron su precio más alto en los últimos 15 años, en un contexto global marcado por la fuerte suba del petróleo y una mejora en las perspectivas para el sector energético.
El impulso principal llega desde el frente internacional. El precio del crudo Brent volvió a dispararse, ubicándose en torno a los US$ 110 por barril, su nivel más alto desde mediados de 2022. Esta dinámica responde a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y a la incertidumbre sobre el suministro global.
En ese escenario, las petroleras se convierten en las grandes ganadoras, y la compañía argentina no es la excepción. Los ADRs de YPF en Wall Street avanzan más de 4% y superan los US$ 48 por acción, un valor que no se veía desde marzo de 2011.
Esto implica que la petrolera estatal vuelve a niveles previos a la expropiación de 2012, marcando un hito en su recuperación bursátil tras años de volatilidad.
Este gran desempeño de YPF se explica por dos factores clave. Por un lado, el contexto externo. La suba en el precio internacional del petróleo ha mejorado exponencialmente los ingresos y márgenes de las compañías del sector, lo que suele traducirse en subas de sus acciones. En las últimas ruedas, este efecto arrastró también a otras energéticas argentinas como Vista, Pampa Energía y Tenaris, que operan con ganancias.
Por otro, hubo factores locales que favorecieron en gran medida a la suba de acciones de la empresa. En los últimos días, el mercado reaccionó positivamente al fallo favorable para la Argentina en el juicio por la expropiación, que ya había impulsado previamente a la acción. La petrolera anotó subas mayores a 3% en Wall Street este viernes luego de conocerse el fallo de la Justicia de EE.UU. a favor de la Argentina
Es importante recordar que el fallo de la Corte de Apelaciones no solamente evitó que la Argentina tenga que pagar la sentencia de primera instancia, sino que también confirmó la desestimación de las demandas contra la propia YPF, en línea con la decisión del tribunal de primera instancia.
Así, la Corte de Apelaciones del Distrito Sur de Nueva York dictaminó que la jueza, Loretta Preska, debería dejar sin efecto la condena por US$16.000 millones contra la Argentina. También tuvo la orden de ajustar o anular las órdenes de ejecución y las apelaciones que se basaban en el ahora anulado fallo.
