“Los informes dramáticos se han convertido en algo cotidiano, lo que refleja la profundización de la crisis humanitaria y la urgente necesidad de asistencia sostenida”, declaró el portavoz del Secretario General de la ONU durante su reciente encuentro con la prensa. “En el hospital infantil de Rantissi, el último que prestaba asistencia, afectado por los bombardeos, ya no pueden seguir adelante”.
En el informe publicado horas atrás por el Vaticano, en Vatican News, se lee en destacado que 28 niños mueren cada día en Gaza. Que las personas pasan días sin comer y que el indicador de desnutrición ha superado el umbral de la hambruna.
Mientras la población sigue muriendo de hambre, la UNRWA, la agencia de Naciones Unidas para el alivio de los refugiados palestinos, denuncia que 6.000 de sus camiones cargados de ayuda humanitaria «están bloqueados fuera de Gaza a la espera de una luz verde para entrar», pero que lamentablemente, los acuerdos y negociaciones que difunden los medios de comunicación en sus pantallas, luego no son respetados por el ejército israelí.
En un reciente comunicado Ted Chaiban, director ejecutivo adjunto de UNICEF, al regresar de una misión a Israel, Gaza y Cisjordania, indicó que más de 20.000 niños han sido asesinados desde el comienzo del conflicto en Gaza, y coincidiendo con el informe del Vaticano, que el promedio es de 28 por día.
