El Concejo municipal aprobó por unanimidad una nueva ordenanza que endurece los controles y sanciones contra las picadas ilegales y la conducción temeraria en Rosario. La iniciativa crea un “Protocolo de Actuación ante Pruebas de Velocidad Ilegal” y habilita operativos preventivos, secuestro de vehículos y multas que pueden superar los 2,5 millones de pesos.
La normativa apunta especialmente a intervenir en zonas donde vecinos vienen denunciando desde hace años carreras clandestinas y reuniones de motos y autos.
La ordenanza establece que la secretaría de Control y Convivencia deberá activar un protocolo obligatorio cada vez que detecte competencias ilegales. El esquema contempla operativos de “dispersión” en estaciones de servicio, playones y puntos de encuentro utilizados como previa de las picadas, además de controles “cerrojo” para impedir fugas y secuestrar vehículos involucrados.
La norma endurece además el régimen de sanciones. Para una primera infracción, las multas irán de 300 a 600 unidades fijas, lo que equivale actualmente a entre $306.450 y $612.900, además del secuestro del vehículo y la inhabilitación por 90 días para realizar trámites vinculados a la licencia de conducir.
En caso de reincidencia, las multas podrán superar el millón de pesos y la segunda reincidencia habilita al municipio a solicitar la inhabilitación definitiva para conducir. El nuevo tope sancionatorio alcanza las 3.800 unidades fijas, equivalentes hoy a más de $3,8 millones.
Otro de los puntos incorporados es el decomiso de autopartes no homologadas utilizadas para aumentar potencia o velocidad, como escapes modificados o potenciadores. Según la ordenanza, los costos de extracción y desmantelamiento deberán ser afrontados por el infractor.
La ordenanza también crea un Programa Municipal de Concientización y Reeducación Vial antipicadas, de asistencia obligatoria para los infractores. El curso incluirá contenidos sobre riesgos de la conducción temeraria, consecuencias penales y testimonios de víctimas de siniestros viales.
