Luego del paro de la central obrera, el oficialismo programa una reunión. En Balcarce 50 ya tienen escritas las reformas laboral, previsional e impositiva.
El interés del Gobierno no pasa por sentarse a discutir la recomposición salarial, sino por acordar una serie de demandas del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el desembolso de fondos. Así las cosas, se espera en un futuro intercambio una suerte de toma y daca entre ambos sectores.
En el oficialismo minimizan el 3,7% de inflación que se registró en el mes de marzo -5,9% en alimentos- y elijen creer que las medidas cambiarias no afectarán los precios. Sin embargo, son conscientes de que el control de precios ya no será en los próximos meses un activo político para ponderar, y se ven obligados a retomar el diálogo con algunos sectores.
Además, si bien no dan detalles, reconocen que el organismo que dirige Kristalina Georgieva exigió reformas laborales, impositivas y previsionales. “Están avanzadas en términos de texto”, aunque todavía no fueron presentadas a otros sectores.
En Casa Rosada entienden que «no es el mejor momento» para impulsar este tipo de reformas ya que no cuentan con los consensos necesarios. Argumentan, por un lado, que durante la campaña no es propicio hacer estos anuncios y aspiran, por otro, a tener un Congreso más favorable después de las elecciones legislativas de octubre.
