El nuevo gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro firmó su primer decreto, a través del cual elimina la no repitencia en las escuelas secundarias de la provincia. Además, desde el Ministerio de Educación están trabajando en un Plan Provincial de Alfabetización para que la provincia tenga sus propias pruebas que releven el desempeño de los alumnos santafesinos.
Luego de firmar dicho decreto, Pullaro manifestó: “Es muy simbólico y representativo de nuestro gobierno y nuestro método. Firmamos el decreto donde en la provincia de Santa Fe se termina la no repitencia, se termina el avance continuo. Significa que el chico que no aprenda, que no tenga los contenidos básicos y pedagógicos, no va a pasar de año”.
“Vamos a priorizar los aprendizajes; entendemos que para que eso suceda hay que poder evaluar a los chicos y que no sea todo lo mismo. Hasta ahora daba igual el chico que se esfuerza que el que no se esfuerza, el que aprende con el que no aprende, el que va a la escuela con el que no va a la escuela”.
“Significa que la cultura del esfuerzo vuelve a ser prioridad en nuestro gobierno”, expresó el gobernador. Y añadió: “Vamos a esforzarnos para tener un seguimiento de cada uno de los alumnos, día a día. La no repitencia era un atajo para mostrar que los chicos terminaban la escuela cuando en realidad terminaban sin saber. Creemos que es una medida que muestra el modelo que vamos a construir en educación y en toda la agenda del gobierno de la provincia”.
Dentro de este marco, el flamante ministro de Educación de la provincia, José Goity, señaló la importancia que tendrán estas políticas públicas dentro de su área. Uno de los proyectos en los que están trabajando junto a Maximiliano Pullaro es el Plan Provincial de Alfabetización. Lo que se busca es lograr llevar un registro propio del desempeño de los alumnos de Santa Fe.
“Todas las pruebas, tanto internacionales, nacionales y propias dan muestra de ese déficit. Nosotros queremos empezar a tener nuestras propias pruebas para ver el desempeño de nuestros alumnos. Ya sabemos, y la sociedad lo sabe, que hay un problema en la adquisición del lenguaje y de la lectura”.
“Le vamos a poner mucha energía, mucho empeño y mucho trabajo para que todos los chicos de nuestra provincia terminen tercer grado perfectamente alfabetizados. Es un deber ineludible del Estado y de la política”, concluyó el nuevo ministro.
