La gente todavía estaba votando en algunos rincones de Iowa cuando los medios anunciaron que el ganador era Donald Trump. La agencia de noticias AP, que lleva más de 170 años cantando resultados de las elecciones, dio a conocer su proyección apenas 31 minutos después de que arrancó la votación. La celeridad con la cual se anticipó el desenlace de la primera cita del calendario electoral en Iowa fue un testimonio del demoledor dominio de Trump en el Partido Republicano.
Con más la mitad de los votos escrutados, Trump obtenía el 51% de los votos y sacaba una diferencia abismal respecto de Haley y DeSantis, que disputaban el segundo puesto. DeSantis obtenía una luz de ventaja en esa contienda al obtener el 21,2% de la votación, contra un 19,1% de Haley. Trump se imponía en todos los condatos de Iowa, y cosechaba más votos que el resto de los candidatos juntos.
Trump apareció en el escenario de su cuartel general en Des Moines unos minutos antes de las 10 de la noche para brindar un discurso victorioso como si ya fuera el candidato republicano. Con un inusual tono componedor, felicitó a sus rivales, agradeció a su familia, sus partidarios, a los políticos que lo respaldaron, y ensayó un llamado a la unidad. “Este es el momento de que todos, en nuestro país, se unan”, expresó.
El amplio triunfo de Trump en la primera elección del año le brinda un fuerte impulso a su campaña presidencial y afianza su marcha hacia la pelea por la Casa Blanca.
La siguiente cita será la primaria de New Hampshire, donde Trump también lidera en las encuestas.
