La Asamblea Legislativa de El Salvador, dominada por el oficialismo de Nayib Bukele, ratificó una reforma constitucional que habilita la reelección presidencial indefinida, elimina la segunda vuelta electoral y extiende el mandato presidencial de cinco a seis años.
La medida fue aprobada con 57 votos sobre 60 posibles, sin debate ni objeciones en el recinto.
Entre los cambios más relevantes se encuentra la eliminación de las restricciones a quienes hayan ocupado la presidencia recientemente, lo que en la práctica deroga el impedimento que antes limitaba la reelección inmediata.
El artículo 152 ya no prohíbe que un expresidente que haya gobernado durante el período anterior vuelva a postularse, y el artículo 80 deja sin efecto la suspensión de derechos para quienes promuevan la reelección, lo cual estaba penalizado anteriormente.
La maniobra legislativa fue inmediata: la reforma se aprobó y ratificó en cuestión de horas, con su publicación ordenada por Bukele en el Diario Oficial como paso previo a la ratificación formal.
La oposición votó en bloque en contra —apenas tres diputados— y no tuvo posibilidad de intervenir en el debate. Solo la legisladora Marcela Villatoro tomó la palabra durante la aprobación previa para lanzar una dura advertencia: “Han hecho una confesión pública de matar la democracia disfrazada de legalidad. Han matado la Constitución”.
