Comenzó a regir formalmente el nuevo Régimen Penal Juvenil. La normativa, aprobada por el Congreso el 27 de febrero, reduce de 16 a 14 años la edad mínima de punibilidad. Es decir, cualquier persona mayor de 14 años que cometa un delito puede ser juzgada y penada.
El ministro de Seguridad y Justicia santafesino, Pablo Cococcioni, explicó que en la Provincia, se usa un esquema sancionatorio escalonado según el tipo de delito cometido.
El funcionario aclaró que el efecto de la ley no será automático, sino que depende de su implementación práctica en el territorio.
Consultado sobre si la Provincia está preparada para alojar a los adolescentes separados de los adultos en el nuevo esquema, el ministro transmitió tranquilidad. Afirmó que la aplicación de la normativa no supone una transformación estructural drástica dado que “la mayoría de las cuestiones Santa Fe ya las tenía prácticamente resueltas”.
La Provincia cuenta desde 2023 con un Código Procesal Penal Juvenil, estructurado bajo los principios del sistema acusatorio que ya funciona para adultos. También dispone de una ley de ejecución de la pena, sancionada en diciembre de ese mismo año, que contiene disposiciones que pueden aplicarse de manera supletoria a menores y establece pautas para su alojamiento. A ese marco se suman los institutos juveniles que ya funcionan.
Con el nuevo régimen penal juvenil se plantean medidas alternativas y medidas de privación de la libertad. En cuanto a las privativas de la libertad, contempla tres niveles. Es más leve es la prisión domiciliaria, para la cual se solicitará el uso de tobilleras electrónicas. El segundo escalón contempla el alojamiento en establecimientos de puertas abiertas, una suerte de institucionalización intermedia. En el tercer nivel, delitos graves y violentos, irán a establecimientos de puertas cerradas, con un régimen similar al sistema penitenciario, en lugares específicos de manera que los menores no se mezclen con los mayores.
